Opus Dei: 1928, 1930, 1943. El despligue en el tiempo de una misma luz de Dios

14 SSXXIMedio centenar de personas participaron en el coloquio con D. José Carlos Martín de la Hoz en el salón de actos de Montalegre, el 13 de febrero, bajo el título «Las santas del siglo XXI». Tras la bienvenida de Mn. Xavier Argelich, rector de Montalegre, Marta Beriain presentó al conferenciante y moderó las intervenciones finales. El objetivo de este acto era recordar y agradecer el fecundo trabajo apostólico llevado a cabo por las mujeres del Opus Dei en el mundo entero, con motivo del 90 aniversario de su fundación.

05 SSXXID. José Carlos comenzó su intervención con una cita de Conversaciones con Josemaría Escrivá de Balaguer (ed. Rialp, Madrid 1987, n.68):

La Obra no se basa en el entusiasmo, sino en la fe. Los años del principio –largos años– fueron muy duros, y sólo se veían dificultades. El Opus Dei salió adelante por la gracia divina, y por la oración y el sacrificio de los primeros, sin medios humanos. Sólo había juventud, buen humor y el deseo de hacer la voluntad de Dios. Desde el principio, el arma del Opus Dei ha sido siempre la oración, la vida entregada, el silencioso renunciamiento a todo lo que es egoísmo, por servir a las almas”

16 SSXXIEstas palabras contienen un apretado resumen del espíritu del Opus Dei y también un delicado elogio de quienes siguieron a su Fundador en los primeros años, cuando estaba todo por hacer. Vivieron de su fe en Dios y de su confianza en San Josemaría. Ese es el caso del siervo de Dios José María Hernández Garnica, y de otros muchos y otras muchas que le acompañaron en el camino. En ellos descansaba San Josemaría.

22 SSXXIEs conmovedor que cuando san Josemaría celebra la misa el 14 febrero de 1930 -se cumplen ahora 90 años- ocurre algo muy sencillo: lo que ya había visto el 2 de octubre de 1928, cuando recibe esa sobreabundancia de luz, percibe que el Señor le pedía que, con la misma urgencia con la que se puso a trabajar con hombres, trabaje también con mujeres. Y es más impresionante todavía que 13 años después san Josemaría, celebrando la misa en el primer centro de mujeres del Opus Dei, vuelve a tener sobreabundancia de luz porque andaba buscando una solución para incardinar sacerdotes del Opus Dei y para que los sacerdotes del mundo entero pudieran vivir el espíritu de la Obra. La fórmula llegó aquel día con la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz inscrita e indisolublemente unida a la prelatura del Opus Dei. Es el despliegue en el tiempo de una única luz.

24 SSXXIY su confesor le confirma: «eso es tan de Dios como lo demás». San Josemaría se puso a trabajar inmediatamente, y a pedirle a esas mujeres que fueron llegando a la Obra, lo mismo que a los hombres: entrega total a Dios, trabajo incansable, amor a Dios y a las almas y fidelidad en la amistad.

Si San Josemaría pudo marchar a Roma en 1946 para impulsar el crecimiento y la expansión desde el corazón de la Iglesia en el mundo entero, lo que precisamente coincidía con el nacimiento de las primeras vocaciones y el desarrollo de las labores apostólicas impulsadas por las mujeres de la Obra, había sido posible porque había dejado aquí, como su «alter ego», a don José María Hernández Garnica. Ellas correspondieron a la confianza de nuestro Padre y fundador y vivieron la unidad con él tan estrechamente que le llamaban «don José María el nuestro».

25 SSXXIAl hilo de la expansión del Opus Dei en el mundo se han ido enlazando las anécdotas sobre los ejemplos de santidad de D. José María, del beato Álvaro del Portillo, y de las primeras mujeres del Opus Dei; entre ellas de la beata Guadalupe Ortíz de Landázuri: la sintonía completa de D. Álvaro con san Josemaría en su primer viaje a Roma, o los inicios de Guadalupe en Montefalco, del Tomás Álvira y Paquita Domínguez, etc.

30 SSXXIEn el coloquio posterior se han compartido diferentes testimonios de devoción, alguna curación extraordinaria, aclaraciones sobre cómo se desarrollan los procesos de canonización, etc. El coloquio ha concluido aninmando a los presentes a ser tenaces en la petición de favores, sseguro de la eficacia del poder intercesor de estas personas en proceso de canonización.

En los enlaces que siguen pueden verse las intervenciones:

Bienvenida del rector y presentación de Marta Beriain

Intervención de D. José Carlos Martín de la Hoz

En el coloquio posterior, D. José Carlos respondió a las siguientes preguntas:

Algunas anécdotas del matrimonio Tomás Alvira y Paquita Domínguez

Anécdotas a propósito del testimonio de una curación del beato Álvaro

¿Cómo se puede confirmar en un proceso la heroicidad de virtudes de una persona?

¿Cómo se pueden enviar favores? ¿Tiene interés hacerlo, si son cosas pequeñas?

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