Una rueda completamente roñosa

010En septiembre de 1939, dieron comienzo en las universidades españolas los cursos acelerados para recuperar el tiempo perdido en la guerra civil. Chiqui comenzó a asistir a las clases de la Escuela de Minas con el objetivo -como así fue- de terminar el último año de la carrera en marzo de 1940 y realizar el Proyecto fin de carrera.

Sus disposiciones de entrega a Dios en el Opus Dei, en fidelidad al espíritu de San Josemaría, las muestra en una carta a los miembros de la Obra de Valencia, escrita en Madrid, el 16 de noviembre de 1939: “Cuánto tenemos que empujar. Dios se ha empeñado en que tiremos para adelante y, o tiramos o, si no, nos atropellará el carro; yo, en vista de que soy una rueda completamente roñosa, le digo, lo más a menudo posible a la Virgen que me eche aceite para que no estorbe, porque lo que es solo no doy ni un paso. Tengo ganas de terminar la carrera en marzo poder y así vivir siempre con los míos”.

Cfr. Roturando los caminos. José Carlos Martín de la Hoz, Ed. Palabra, 2012