Misa en sufragio por Chiqui en Montalegre

Misa MontalegreEste es el tarjetón de invitación a la misa que se celebrará en Barcelona el próximo 9 de diciembre, en sufragio por D. José María Hernández Garnica, que falleció el 7 de diciembre de 1972.

Si quieres reenviárselo a alguien para que asista, aquí lo puedes descargar en pdf.

¿Cómo agradecer?

Son muchos los testimonios de devoción y los favores atribuidos a su intercesión que llegan. Hay muchas maneras de agradecérselos: una es escribirlos, para que se puedan incorporar a la documentación de su proceso de canonización, y otra es ofrecer sufragios por su alma -en primer lugar la Santa Misa- seguros que serán oraciones «de ida y vuelta».

Por eso, alrededor del 7 de diciembre es una buena fecha para ofrecer la misa en sufragio por D. José María. Ofrécela o encárgala en tu iglesia habitual; y después, dínoslo -en esta página web o por mail: jmhg@montalegre.org-, para que conste la extensión de su fama de santidad en su proceso de canonización.

23-XI-72: San Josemaría, con el beato Álvaro, se despiden de Chiqui, hasta el Cielo

Con San Josemaría el 25 de marzo de 1959
Con San Josemaría el 25 de marzo de 1959

«Cuando vamos de frente al dolor y lo abrazamos, la Cruz ya no es peso, es el triunfo de Dios en nuestras almas y en nuestra vida.»

El 23 de noviembre de 1972, en un Centro del Opus Dei de la Calle Balmes, en Barcelona, Chiqui, gravemente enfermo, espera la llegada de San Josemaría, que vendrá acompañado del beato Álvaro. Será su último encuentro y causará una profunda conmoción, llena de paz, en San Josemaría.

Ésta es la narración detallada de ese emotivo momento. Haz click

Termina el Centenario de Chiqui

Clausura del Centenario

201311200002Hoy, 17 de noviembre, termina el Centenario del nacimiento del Siervo de Dios José María Hernández Garnica, que ha coincidido prácticamente con el de D. Álvaro del Portillo, y su beatificación. Un día especialmente bueno para pedirle favores.

El acto oficial de clausura tendrá lugar el próximo 9 de diciembre en Barcelona, coincidiendo con la misa de sufragio que se viene celebrando todos los años en la iglesia de Santa María de Montalegre, entorno al aniversario de su fallecimiento, sucedido el 7 de diciembre de 1972. Por este motivo, será una misa particularmente solemne.

Como era lógico, el año del Centenario de Chiqui se ha vivido en un segundo plano, pues lógicamente el realce correspondía al que ya es hoy beato Álvaro del Portillo. ¿Qué mejor modo de celebrarlo? No obstante a lo largo de estos doce meses han tenido lugar diferentes actos que se recuerdan a continuación.

Haciendo memoria

Como preparación del Centenario se recogieron los testimonios de algunas personas que lo trataron y se publicaron en este blog. Aquí los puede volver a ver:

El acto de apertura oficial del Centenario corrió a cargo del Postulador de la Causa, que presentó la biografía Roturando los caminos. Estos dos artículos lo narraban en su momento: El valor de la fidelidad y  video del centenario.

A lo largo de este tiempo se ha dado un impulso a la devoción privada a D. José María, y han sido abundantes los relatos de favores que se han recogido; algunos se han ido colgando en este blog: ver algunos.

Desde Montalegre se ha procurado impulsar la devoción privada a D. José María en diferentes países; y, de hecho, ha habido un incremento. Un botón de muestra es que se están terminando las ediciones de la estampa para la devoción privada en francés, inglés y alemán, de manera que pueda difundirse con más facilidad su devoción en la mayoría de los países donde trabajó.

También está a punto de publicarse un «auca» dirigida a gente joven, composición tradicional catalana, que resume su biografía en una serie de viñetas con sus versos correspondientes.

Misas en todo el mundo…

¿Y cómo celebrar el final de Centenario lejos de Barcelona; en otras ciudades, países,..? Se nos ha ocurrido una idea: encarga una misa por el alma de D. José María en tu parroquia o en la iglesia que frecuentes, y asiste con algunas personas que le tengan devoción. Así de sencillo. Mientras la Iglesia no confirme su santidad -lo beatifique- no tenemos esta certeza, y es de justicia rezar por su alma y ofrecer sufragios, sabiendo -porque tenemos el convencimiento de su santidad- que son oraciones de ida y vuelta. Y cuanto más recemos por él y más sufragios ofrezcamos -el más importante, la Santa Misa-, más poderosa será su intercesión. Todos salimos beneficiados.

Qué cosa más lógica que, con ocasión de este aniversario se celebren misas en sufragio por su alma en París, Londres, Viena, Madrid, Caracas, México D.F., Bogotá, Buenos Aires, Santiago de Chile, Guatemala, Quito, Saö Paolo, Manila, etc. No importa que asistan pocas a cada una; el año próximo serán más.

Envíanos los datos y las daremos a conocer. Y si, después, nos das noticia de cómo fue, con alguna fotografía, lo recogeremos en este blog. Supondrá un buen impulso en su fama de santidad.

Una rueda completamente roñosa

010En septiembre de 1939, dieron comienzo en las universidades españolas los cursos acelerados para recuperar el tiempo perdido en la guerra civil. Chiqui comenzó a asistir a las clases de la Escuela de Minas con el objetivo -como así fue- de terminar el último año de la carrera en marzo de 1940 y realizar el Proyecto fin de carrera.

Sus disposiciones de entrega a Dios en el Opus Dei, en fidelidad al espíritu de San Josemaría, las muestra en una carta a los miembros de la Obra de Valencia, escrita en Madrid, el 16 de noviembre de 1939: “Cuánto tenemos que empujar. Dios se ha empeñado en que tiremos para adelante y, o tiramos o, si no, nos atropellará el carro; yo, en vista de que soy una rueda completamente roñosa, le digo, lo más a menudo posible a la Virgen que me eche aceite para que no estorbe, porque lo que es solo no doy ni un paso. Tengo ganas de terminar la carrera en marzo poder y así vivir siempre con los míos”.

Cfr. Roturando los caminos. José Carlos Martín de la Hoz, Ed. Palabra, 2012

Chiqui en la Cárcel Modelo de Madrid

10-XI-1936, Chiqui es delatado por el portero de su casa y, capturado, ingresa en la Cárcel Modelo de Madrid.

Al estallar la guerra civil en julio de 1936, José María Hernández Garnica se ocultó en casa de su tío Pablo Garnica, en la calle Jorge Juan 5, de Madrid. Allí se concentraron varios jóvenes de la familia: su hermano Fernando, Pepe Garnica, Manolín Morales y Ricardo Garnica, todos ellos en edad militar. Se escondieron para no ser reclutados por el ejército republicano. La situación de Chiqui era más grave, pues estaba ya incorporado a filas, y podía ser considerado desertor. Al poco tiempo, llegó un grupo de milicianos que registraron la casa y se incautaron del piso. A los refugiados les dio tiempo para bajar al jardín interior del edificio, saltar una valla y alcanzar la calle Goya, donde se dispersaron.

Carcel Modelo
Cárcel Modelo, de Madrid. Año 1937

José María se refugió entonces en casa de su madre, en la calle Conde de Aranda 14, situada muy cerca de la vecina calle de Jorge Juan. Allí comenzó una etapa muy dura de aislamiento. Su madre y sus hermanos estaban en Madrid todavía, no así D. Pablo Garnica que ya estaba en Noja, donde fue detenido y, posteriormente, canjeado.

El 10 de noviembre, José María fue delatado por el portero de la finca y, capturado por los milicianos, ingresó en la Cárcel Modelo de Madrid.

La familia ignoraba en qué cárcel había caído. Un antiguo criado de la familia -Braulio Concepción, que era conserje en el Congreso-, iba todos los días a los voceros y supo que Chiqui y un primo suyo, José Carlos Ruiz Garnica, estaban en La Modelo. Al bombardearse La Modelo, pasaron a la de San Antón. Comenzaba la etapa del cautiverio.

Cfr. Roturando los caminos, José Carlos Martín de la Hoz, Ed. Palabra, 2012

Los primeros pasos en la predicación. La lucha contra la timidez

Una carta del 7-XI-1944

Tras la ordenación sacerdotal de los tres tres primeros, el 25.VI.1944, el trabajo que desarrollaron fue tan intenso y generoso, que algunos empezaron a comentar, con cierta ironía, pero con parte de verdad, que les estaba matando a trabajar. La realidad es que practicaban lo que habían visto hacer al Padre: gastarse generosamente por los demás.

Lo sintetizaba, meses después el Beato Álvaro del Portillo, en una carta a José Orlandis y Salvador Canals, del 22-IV-1945: «A Chiqui y a José Luis, sobre todo, y menos a mí, nos ha lanzado el Padre (…). Aparte de las muchas horas semanales que resultan de dirección espiritual y de confesiones, llevamos entre los tres, en los diez meses de sacerdocio en los que no hemos dejado el estudio, treinta tandas de ejercicios espirituales y cerca de 90 días de retiro para intelectuales. Del trabajo del Padre no os hablo; ya sabéis vosotros que cuanto os pueda decir es poco. Gracias a Dios está ahora, además, muy bien de salud».

El vapor Cabo Machichaco, atracado en el muelle, durante el incendio, en la ciudad de Santander (Cantabria).
El vapor Cabo Machichaco, atracado en el muelle, durante el incendio, en la ciudad de Santander (Cantabria).

El hecho es que el Siervo de Dios José María Hernández Garnica puso su sonrisa y sus grandes dotes intelectuales al servicio de las almas, luchando positivamente -y con su característico toque de humor- para vencer su natural timidez. En su humildad, D. José María, daba cuentas al Fundador del Opus Dei de cómo marchaba su destreza en la predicación: “Le hablaré fríamente como si hablase de otro señor que no me importase nada. Los chicos han quedado muy contentos; esa es la impresión que me dieron en las charlas. Según mi opinión propia, estoy todavía muy torpe y pobre de lenguaje, no se me ocurren palabras y la expresión (y tono de voz) es todavía muy monótona, aunque mejor que las otras veces. Se ha notado la ayuda que he tenido de todos los lados, porque yo solo hubiera sido peor que la catástrofe del «Machichaco» [El Vapor Machichaco fue un buque cuya explosión accidental en 1893 por causa de un incendio, provocó en el puerto de Santander 590 muertos y cuantiosos heridos, en lo que se ha denominado la mayor catástrofe civil en la España del siglo XIX]. Conste que he escrito estas líneas mirando a la imagen de la Virgen que hay encima de la mesa y he procurado ser muy objetivo”. Carta desde Valencia 7.XI.1944).

Un par de años después continuaba con sus esfuerzos, como refleja en otra carta a San Josemaría: “Veremos a ver que tal marchan los ejercicios de estos días: que el Señor me ayude, porque si no, vamos aviados. Me da siempre un pánico tremendo” (Carta desde Barcelona 27.II.1946).

cfr. Roturando los caminos, José Carlos Martín de la Hoz, Ed. Palabra, 2012