Uno, dos, tres, … favores de Chiqui

Estampa castellano (cara 1)Iba en un avión sentado en el asiento del pasillo, y en la hilera del lado, de tres asientos, iban dos chicos italianos. De repente uno de ellos se puso a buscar algo, de manera muy nerviosa. Miró el suelo, los bolsillos del abrigo y los pantalones, revolvió los tres asientos del avión, se fue a los tres asientos traseros, que estaban vacíos y en los que se habían sentado antes, y hacen la misma operación. Había perdido un pequeño estuche con las tarjetas de crédito. Preguntó a los auxiliares de vuelo, y no había nada que hacer. Continuó buscando por los mismos lugares y con el mismo desasosiego. La operación duró más de cinco minutos. Se me ocurrió encomendar a D. José María Hernández Garnica para que encontrara lo que buscaba, pero él seguía buscando con desazón. Volví a encomendar el hecho, y dije: “Chiqui, a la de tres”, y conté: Uno, dos, tres, y al instante encontró el estuche con las tarjetas donde había buscado tantas veces. Mi mujer que estaba pendiente del incidente, pero que no sabía nada de Chiqui, dijo: “han buscado tantas veces en los asientos y no la han encontrado hasta ahora.”

A. Ll., BCN 26 de febrero 2014

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Estaba en la sala de espera de un centro médico, y una señora sale de la consulta desesperada y me pregunta si he visto una bolsa negra. Le digo que no. Va a recepción, busca por las salas de espera y no la encuentra. Vuelve a entrar en la consulta del médico y nada. Cuando vuelve a salir me encomiendo a Chiqui, y le digo “Chiqui, que la encuentre”, y la señora encuentra la bolsa en la recepción.

A. Ll., BCN 5 de marzo de 2014

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Estaba en una charla de un curso de retiro y una persona estaba dormida con la cabeza baja. Le pido a Chiqui que lo despierte, y sigue durmiendo. Digo “Chiqui, uno, dos, tres”, y se despierta de golpe, levanta la cabeza, y de inmediato hace una pregunta en voz alta y todo el mundo ríe.

A.Ll., BCN 14 de marzo de 2014

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Mi programa Pages del iPhone no funcionaba; se quedó colgado en una página y no podía ni escribir, ni cerrar el documento, ni ver ningún archivo. Cuando esto ocurre, hago lo que he hecho en otras ocasiones: cierro del todo el iPhone, espero un rato y lo vuelvo a abrir. Pero esta vez seguía igual de colgado. Pensaba que no podría recuperar los archivos. Vuelvo a cerrar, y al abrir el Pages me encuentro con una página en blanco durante un rato, y digo “Chiqui por favor” y al momento veo todas las carpetas y los archivos sin ningún problema.

A. Ll., BCN 15 de marzo de 2014

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