El inicio de una apasionante aventura. Yauyos. 2 de septiembre de 1957

En 1956, tras el Congreso General del Opus Dei en Einsiedeln (Suiza), el Consejo General del Opus Dei traslada su sede a Roma. D. José María, que hasta entonces se había encargado de colaborar en las tareas de gobierno de las mujeres del Opus Dei, pasa a ayudar al Consiliario del Opus Dei en España como Director espiritual.

Cesa en su cargo de Sacerdote Secretario Central con la misma sencillez con que lo había ejercido. Como recuerda Lourdes Toranzo, al cesar en su cargo se lo hizo saber “con frases muy expresivas: «D. José María se ha muerto… Yo me llamo Blas»”.

A partir de ese momento se encargará de ayudar en la tarea de atención espiritual y orientación doctrinal de los fieles del Opus Dei, con especial dedicación al impulso de los medios de formación que la Obra ofrece a los sacerdotes diocesanos.

Embarcando los primeros sacerdotes

Embarcando los primeros sacerdotes

Una vez más, se empleó a fondo en transmitir a aquellos primeros sacerdotes diocesanos el espíritu del Opus Dei, tal y como él lo había recibido del Fundador. Les fue visitando, conversando y conviviendo con ellos, derrochando amor a Dios y a las almas.Parte importante de la labor de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz consiste en fomentar la unidad con el obispo dentro del presbiterio de cada diócesis, de ahí que pusiera en marcha un plan de viajes para informar a los Ordinarios, antes de comenzar ese trabajo con los sacerdotes de las diócesis. Así lo deja reflejado en una carta al Fundador desde Madrid, el 24 de septiembre de 1957: “Los días 7 y 8 de marzo tendremos una convivencia con los que llevan la labor de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz para dar un impulso a esta labor. Espero que de esos días salga un buen fruto. Estuve con Amadeo en León y el obispo quedó conforme con la labor de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz en su diócesis; es un paso. Mañana iremos a Sigüenza donde también hay buenas perspectivas. También hemos empezado en Madrid y antes de terminar el curso ya habrá resultados en la labor de proselitismo; es donde estaba bastante retrasado.”.

Y colaboró con el comienzo de la labor de la Prelatura de Yauyos encomendada al Opus Dei por la Santa Sede, buscando algunos sacerdotes que, con el permiso de sus obispos respectivos, estuvieran dispuestos a trabajar pastoralmente en aquellas tierras.

Padre Juan Calvo En Las Sierras De Yauyos

Padre Juan Calvo En Las Sierras De Yauyos

Una vez reunidos un pequeño grupo de ellos, sucedió un imprevisto. El barco que iba a salir de Santander, canceló la travesía y los pasajeros quedaron en tierra. D. José María acudió a su madre que estaba veraneando en Noja, a unos kilómetros de la capital de Cantabria. Así lo recordaba una de sus sobrinas: “En agosto de 1957 fue a Noja con tres o cuatro sacerdotes Agregados que se iban a trabajar a Yauyos (Perú): todavía se recuerdan los nombres de Mosén Pèlach, de un D. Frutos, que venía de Segovia, y de otro, que era de un pueblo de Navarra llamado Pitillas. La nave en la que embarcarían en Santander había tenido una avería y retrasó su salida, sin previo aviso, por 4 ó 5 días. Chiqui, que les acompañaba, se los llevó a Noja a casa de su madre, y le dijo que esos sacerdotes se iban al Perú, y que tenían que tratarlos como su familia” (Testimonio de María y Teresa Temes Hernández).

1980+apx.pclo_2c+calancho+puna+de+tomasD. José María actuó con rapidez y logró situarlos en otro barco para no retrasar demasiado la marcha. Así lo resumía en una carta al Fundador de la Obra, el 7 de septiembre de 1957: “Me fui enseguida a Santander y allí se confirmó que, por avería del barco Reina del Pacífico, se había suspendido el viaje. Como en la compañía no daban soluciones y veía que el problema se agravaría si nos dormíamos, me fui al Director del Banesto, que siempre está muy amable con todos los de la familia, dispuesto a hacer todos los servicios que se le pidan. Inmediatamente me localizó que la única solución, económica, era el barco Marco Polo que salía de Barcelona el 2 de septiembre. Nos acompañó a ver al representante y conseguimos el día siguiente las plazas”.

Pueden encontrarse unos relatos detallados en Yauyos. Una aventura en los Andes, S. Valero, ed. Rialp, Madrid 1990 y Abancay. Un obispo en los Andes peruanos, E. Pèlach, ed. Rialp, Madrid 2005.

Fuente: Roturando los caminos. José Carlos Martín de la Hoz, ed. Palabra, 2012

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