Chiqui, ¡cuida del Padre!

En Londres, con Mons. Javier Echevarría

En Londres, con Mons. Javier Echevarría

dsc_6046Montalegre, 12 de diciembre de 2016, 19h. Más de trescientas personas se reúnen en la iglesia de Santa María de Montalegre para rezar por el alma de D. José María Hernández Garnica, en la misa que tradicionalmente se celebra alrededor del aniversario de su fallecimiento, el 7 de diciembre de 1972.

dsc_6126Muchos aprovechan la ocasión para acercarse a la sepultura de Chiqui y pedirle que cuide del Padre, Mons. Javier Echevarría, ingresado en el Campus Biomédico de Roma por una afección pulmonar. Nadie podía suponer que fallecería poco después.

Había la motivación añadida de que se haría la presentación del cuento para niños sobre la vida de D. José María Hernández Garnica: “Chiqui, ¡manos a la obra!”, que muchos aprovecharon para adquirir.

dsc_6049El Vicario para Cataluña de la Prelatura del Opus Dei, Mn. Ignasi Font Boix, que presidía la concelebración eucarística, comenzó la homilía haciendo referencia a la fiesta del día: la Virgen de Guadalupe, y a la novena que San Josemaría, acompañado del beato Álvaro y de D. Javier Echevarria hicieron en mayo de 1970 en México para orar confiadamente a la Virgen de Guadalupe por las necesidades de la Iglesia, del Papa, del Opus Dei y del mundo entero. También D. José María Hernández Garnica rezó ante esta imagen en la larga estancia por América que hizo de noviembre de 1954 a mayo de 1955. Todos ellos tenían una gran devoción a esta advocación mariana.

dsc_6099-composicionNo es de extrañar, por tanto, que manifestando lo que todos teníamos en el corazón en aquellos momentos, Mn. Ignasi Font nos animara a poner bajo la protección de la Virgen de Guadalupe la salud de Mons. Javier Echevarría, seguros de estar en las mejores manos.

dsc_6108A lo largo de la homilía glosó la extensión de la devoción a D. José María Hernández Garnica, al que él había podido velar de cuerpo presente el día de su fallecimiento, e hizo mención de algunos rasgos de la vida de este siervo de Dios con fama de santidad. En este enlace está la homilía con más detalle.

Mons. Javier Echevarría ante la sepultura del Siervo de Dios

Mons. Javier Echevarría ante la sepultura del Siervo de Dios

Terminada la misa se rezó un responso en la capilla del Santísimo, ante su sepultura. Era lógico que muchos de los presentes tuviéramos especialmente viva la imagen del prelado de la Obra orando allí mismo el 2 de julio de 2012 y dando unos golpecitos con la mano en la lápida de la sepultura, para que Chiqui le alcanzara del cielo sus peticiones.

Dos hombres fieles, dos almas con plena sintonía

Nuestra Señora de GuadalupeUna hora después fallecía en Roma el Prelado del Opus Dei, bajo la mirada de la Virgen de Guadalupe, representada en una imagen en su habitación.

Mons. Javier Echevarría y Mn. José María Hernández Garnica han sido dos hombres fieles que respondieron con prontitud a la llamada de Dios. Ambos aprendieron de San Josemaría el espíritu de la Obra, que hicieron vida suya y no tuvieron otro objetivo que hacer el Opus Dei en servicio de la Iglesia. Con itinerarios diferentes hay una constante en la vida de ambos: secundar siempre y en todo a san Josemaría sin llamar nunca la atención.

José María Hernández Garnica, enviado por san Josemaría, viajó por todo el mundo extendiendo la actividad apostólica del Opus Dei. Lo hizo con total discreción, sin hacerse notar, ni tener, aparentemente, facilidad para los idiomas ni buena salud. Le bastaba saber que estaba haciendo la voluntad de Dios, siguiendo a san Josemaría.

Mons. Javier Echevarría trabajó durante 25 años junto a San Josemaría en Roma, hasta su fallecimiento, con una plena sintonía y absoluta discreción. Lo mismo haría durante los siguientes 19 años junto al beato Álvaro. Desde 1994, al ser nombrado prelado del Opus Dei, esta fue también su norma de conducta: hacer presente a San Josemaría en todos y hacer la Obra como la haría él. Sus frutos son evidentes.

Da alegría pensar que durante los años como prelado de la Obra, Mons. Javier Echevarría ha promovido el proceso de canonización de José María Hernández Garnica (año 2004) y de tantos otros fieles del Opus Dei con fama de santidad.

smdelmar

Basílica de Santa María del Mar, durante la misa en sufragio por el Padre

Ayer, 17 de diciembre de 2016, se celebraba en la Basílica de Santa María del Mar de Barcelona uno de los muchos funerales por el alma de Mons. Javier Echevarría. Lo presidía Mons. Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, llena la nave con más de 2.500 fieles. Durante la ceremonia, muchos pensamos que Chiqui estaría contento, pues coincide este día con el 80 aniversario del Papa Francisco.

El recordatorio de la misa de funeral recoge unas palabras de Mons. Javier Echevarría, pronunciadas en septiembre de 2015 en Pallerols de Rialb, en la bendición de la antigua rectoría: “Nos ponemos en las manos de la Virgen y le decimos, de una parte: Danos la rosa que tu quieres que presentemos a tu Hijo, al Padre y al Espíritu Santo. Y, al mismo tiempo: dinos qué rosa podemos ofrecerte en el día de hoy. Y así todos los días.”

Es la rosa que San Josemaría encontró en Pallerols como consuelo de la Virgen y que le dio la Virgen de Guadalupe el 26 de junio de 1975 cuando se lo llevó al cielo. La misma rosa que Mons. Javier Echevarría recibió de sus manos cuando también se lo llevó en el día de su fiesta. Seguro que desde el cielo, con Chiqui, todos ellos velarán por nosotros.

Publicado en Uncategorized | 2 comentarios

Misa en el aniversario del fallecimiento, 12-XII-16

Homilía pronunciada por Mn. Ignasi Font, Vicario para Cataluña de la Prelatura del Opus Die, en la misa en sufragio por el alma del siervo de Dios José María Hernández Garnica, en la iglesia de Santa María de Montalegre.

(dsc_6039…) El 7 de diciembre de 1972 moría en la antigua Clínica Quirón, de Barcelona, José María Hernández Garnica. Han pasado 44 años y, como ya es tradición en Montalegre, nos hemos reunido alrededor del altar para celebrar la eucaristía y encomendar a Dios el alma de este siervo de Dios. Cumplimos así con el deber cristiano de rezar por los difuntos.

Además, para nosotros es una deuda de agradecimiento, convencidos como estamos de su santidad y de tantos favores como nos alcanza el cielo. Es una devoción que hemos visto crecer a lo largo de estos años. Y con más fuerza aún desde que el 11 de noviembre de 2011 sus restos reposan en esta iglesia de Montalegre, que con tanto afecto veláis. Él, desde el cielo, seguro que os lo pagará con creces.

Estamos en el tiempo de Adviento y la liturgia de la misa de hoy nos exhorta a escuchar y anunciar todo una buena nueva: nuestro Dios nos viene a salvar; Su Hijo viene a iluminar las tinieblas de nuestro corazón.

dsc_6085También las vidas de los santos, y de otras personas que han seguido al Señor con ejemplaridad, son luz en este mundo que está en la oscuridad.

Por ello, el convencimiento de la santidad de Chiqui nos compromete a dar a conocer su vida, de manera que sean muchos los que se beneficien y por su intercesión puedan conseguir favores y milagros del cielo: no nos podemos quedar sólo para nosotros este don de Dios. Así, además, se extenderá más su devoción y la causa de canonización seguirá adelante. Los milagros no dependen de nosotros -son algo de Dios-, pero nosotros tenemos que pedir. De ellos se sirve Dios para confirmar a la Iglesia la santidad de una persona y que pueda ser venerado en los altares, en beneficio de todos los fieles.

El Papa Francisco, en la Carta Apostólica “misericordia te misera”, con ocasión de la clausura del año de la Misericordia, hace notar que “nuestras comunidades continuarán con vitalidad y dinamismo la obra de la nueva evangelización en la medida que la “conversión pastoral” que estamos llamados a vivir, se plasme cada día, gracias a la fuerza renovadora de la misericordia” (n.5). Y lo concreta, de manera especial, en la “celebración” del “Sacramento de la Reconciliación. Es el momento en que sentimos el abrazo del Padre que sale a nuestro encuentro para restituir de nuevo la gracia de ser sus hijos. Somos pecadores y cargamos con el peso de la contradicción entre lo que quiere hacer y lo que, en cambio, hacemos (Rm. 7, 14-21); la gracia, sin embargo, nos precede siempre y adopta el rostro de la misericordia que se realiza eficazmente con la reconciliación y el perdón. Dios hace que comprendamos su inmenso amor justamente ante nuestra condición de pecadores. La gracia es más fuerte y supera cualquier posible resistencia, porque el amor todo lo puede “(cf. 1 Co 13,7)” (n.8)

dsc_6111José María Hernández Garnica dedicó muchas horas al confesionario, y siempre atendía las personas con este corazón misericordioso. Como es sabido, no tenía facilidad para los idiomas, pero su entusiasmo y entrega removían más que sus palabras. Cuando viajaba a los diversos países ayudaba en todo lo que fuera necesario, material o espiritualmente. Servía sin hacerse notar, pero también aceptando sus limitaciones. Decía la directora de la residencia de Lovaina de aquellos años: “No tenía mucho contacto con las residentes y, sin embargo, lo conocían y lo querían mucho. Lo veían cuando venía a en la residencia Steenberg para celebrar la santa Misa. Más de una me pidió ser atendida espiritualmente por él, o para hablar de algún problema en el confesionario: “Este sacerdote me lleva a Dios y te trata con mucha comprensión, como si te conociera por dentro y te amara mucho», era el comentario que hacían”

Nos dice el Papa Francisco en esta misma carta que “estamos llamados a hacer que crezca una cultura de la misericordia, basada en el redescubrimiento del encuentro con los demás: una cultura en la que nadie mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando vea el sufrimiento de los hermanos. Las obras de misericordia son “artesanales”: ninguna de ellas es igual a otra; nuestras manos las pueden modelar de mil maneras, y aunque sea único el Dios que las inspira y única la «materia» de la que están hechas, es decir la misericordia misma, cada una adquiere una forma diversa”. (n.20).

cuentoQue bien aprendido lo tenéis los voluntarios que con tanta generosidad colaboráis en las muchas tareas de solidaridad que desde hace tantos años se promueven en la iglesia de Montalegre, en el barrio del Raval, que tantas carencias tiene y que con tanta eficacia y profesionalidad sabéis atender. También en esto nos da ejemplo José María Hernández Garnica, que tuvo que trabajar por los diferentes países de Europa sin medios materiales, necesitado de buscar alimentos e, incluso, obligado a hacer de carpintero, para fabricar retablos y altares de oratorios,… Recuerda María Hernández Garnica, hermana de Chiqui, que durante sus años en Francia fue a visitarle a París con su marido. José María les enseñó la residencia Rouvray. Vieron también el oratorio donde él había trabajado mucho el retablo, la carpintería del altar y el policromado. Su hermana, al verlo le comentó que esto era un milagro del Opus Dei “porque de pequeño «eras un manazas, deshacías un reloj y al armarlo de nuevo, siempre te sobraban piezas». Él contestó: «la gracia de Dios actúa cuando se la necesita»”.

Acabamos acudiendo a la Virgen -hoy, fiesta de Guadalupe-, con palabras del Papa Francisco: “Que los ojos misericordiosos de la Santísima Virgen estén siempre girados hacia nosotros. Ella es la primera en abrir camino y nos acompaña cuando damos testimonio del amor. La Madre de Misericordia acoge a todos bajo la protección de su manto, tal y como el arte la ha representado a menudo. Confiamos en su ayuda materna y seguimos su constante indicación de volver los ojos hacia Jesús, rostro radiante de la misericordia de Dios.” (n.22).

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Edición electrónica de “Abriendo hotritzontes”. Aniversario del fallecimiento de Chiqui

Una buena lectura en el aniversario del fallecimiento de Chiqui

ABRIENDO HORIZONTES

  Descarga el libro aquí.

Hoy, 7 de diciembre, se cumple el 44 aniversario del fallecimiento de D. José María Hernández Garnica (ver recuerdo de Teresa Temes). Coincidiendo con esta fecha se ha preparado una edición gratuita en epub de Abriendo horizontes, la semblanza de D. José María Hernández Garnica que la iglesia de Santa María de Montalegre promovió con mucha ilusión en 2010. Se presentó en la facultad de Comunicación Blanquerna. Tuvo muy buena acogida y una amplia difusión. Se trata de una biografía breve pero completa, amena y con una buena selección de fotografías. De hecho, se reeditó el libro en castellano, y ambas ediciones están prácticamente agotadas.

Posteriormente el mismo autor, José Carlos Martín de la Hoz, postulador de la causa, ha publicado una biografía más completa, Roturando los caminos (Ediciones Palabra 2012). Pero ha parecido de interés preparar la edición electrónica gratuita de Abriendo horizontes, de manera que se pueda difundir con más facilidad la vida de este sacerdote con fama de santidad al que muchos consideran santo y tienen experiencia de favores del Cielo conseguidos a través de su intercesión.

Hoy es un buen día para leer este libro, que puedes descargar aquí, y pedirle favores (descarga la estampa); no te olvides de enviar por correo electrónico los que te consiga: es una buena manera de serle agradecidos.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

44 años de la estancia de san Josemaría en Montalegre

721128-a

San Josemaría y el beato Álvaro llegando a Montalegre

El 28 de noviembre de 1972 san Josemaría, acompañado del beato Álvaro, estuvieron rezando en la iglesia de Santa María de Montalegre. Tal día como aquel, 10 años más tarde, san Juan Pablo II erigiría el Opus Dei en prelatura personal.

La iglesia de Santa María de Montalegre está situada en el barrio del Raval, de Barcelona, uno de los que tiene más déficits de todo tipo, con elevados índices de inmigración y desempleo. Allí estaba la Casa de Caridad, que se trasladó al barrio de Horta en 1957. El templo anexo, Santa María de Montalegre, fue confiado al Opus Dei en 1967. Desde entonces, junto con el culto, el alrededor de la iglesia han surgido numerosas iniciativas, entre las que destacan las de carácter catequético, social y asistencial.

Rezando en la capilla del Santísimo de Montalegre

Rezando en la capilla del Santísimo de Montalegre

En 1972 san Josemaría hizo un viaje de catequesis por toda España durante dos meses. Al terminar los días de su estancia en Cataluña, a primera hora de la tarde del martes 28 de noviembre, san Josemaría estuvo rezando en la Basílica de la Merced. Al salir se dirigió a Montalegre. El coche se paró en la calle Montalegre, frente a la puerta. Entró en el patio Manning, donde la esperaban Mn. Benito Badrinas, rector de Montalegre, otros sacerdotes que atendían la iglesia, y alguna persona más. Después de saludarlos, entró en el templo y se dirigió a la capilla del Santísimo, donde rezó unos minutos. Allí reposan ahora los restos de D. José María Hernández Garnica.

San Josemaría y el beato Álvaro en el presbiterio de Montalegre

San Josemaría y el beato Álvaro en el presbiterio de Montalegre

A continuación, san Josemaría subió al presbiterio y rezó ante la imagen de la Virgen y, tras observar atentamente durante unos momentos el conjunto del templo, volvió a saludar al Santísimo y salió al patio Manning.

Al salir se encontró esperando, delante de la puerta, un buen grupo de personas que, al entrar, estaban en la galería superior del patio. San Josemaría las miró sonriendo y, con mucho cariño, les pidió que entraran a la iglesia a hacer una visita al Santísimo y rezar una Salve a la Virgen.

Bendición de la escultura de san Josemaría

Bendición de la escultura de san Josemaría

Una escultura de San Josemaría recuerda esta estancia. Es obra del escultor japonés Etsuro Sotoo, de reconocida fama internacional que trabaja en la Sagrada Familia de Gaudí. Fue bendecida por el actual prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, el 16 de mayo de 2008, en una ceremonia en la que estuvo acompañado por numerosos fieles y voluntarios que colaboran en las iniciativas de solidaridad que promueve la iglesia.

El próximo 12 de diciembre, fiesta de la Virgen de Guadalupe, se celebrará la habitual misa en sufragio por el alma de D. José María Hernández Garnica. Te esperamos.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Misa en el aniversario del fallecimiento de Chiqui

misa-aniversario-12-xii-16

El próximo 7 de diciembre se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de D. José María Hernández Garnica, en Barcelona, en 1972. Este artículo lo recuerda.

Como es habitual, se celebrará una misa en sufragio por su eterno descanso en la iglesia de Santa María de Montalegre, de Barcelona, donde está enterrado, el lunes 12 de diciembre, a las 19h. Presidirá la concelebración el nuevo Vicario para Cataluña, de la prelatura del Opus Dei, Mn. Ignasi Font Boix.

Otros años también se han tenido misas en Madrid y París. Esta vez esperamos que sean aún en más lugares y países. Si nos lo haces saber, podremos hacer difusión.

DSC_7947

Sepultura de D. José María en la capilla del Santísimo de la iglesia de Santa Maria de Montalegre

Publicado en Uncategorized | 1 Comentario

Aniversario de la vocación de Chiqui. El cariño de san Josemaría

Una carta de San Josemaría (27-VII-37) en el aniversario de la vocación de Chiqui (28-VII-35).

Chiqui, julio de 1937

Chiqui, julio de 1937

El 28 de julio de 1935 José María Hernández Garnica acoge generosamente la llamada de Dios a santificarse en el trabajo profesional y en las circunstancias de la vida ordinaria, y a difundir la llamada universal a la santidad entre todo tipo de personas. Ese día pide a san Josemaría ser del Opus Dei.

Un año después, en julio de 1936 estalla la guerra civil española y estos proyectos quedan truncados. El 10 de noviembre José María es apresado y condenado a muerte, de la que se libra milagrosamente. Finalmente es liberado el 30 de junio de 1937, con una salud mermada, y marcha unos días a Alcalalí, un pueblo de Alicante, donde está Rafael Calvo Serer, otro de los primeros del Opus Dei, dispersos por la guerra, también enfermo y convaleciente, para reponerse.

San Josemaría, 11 de marzo de 1937

San Josemaría, 11 de marzo de 1937

San Josemaría, que tras diferentes vicisitudes, se encuentra confinado en la Legación de Honduras tiene el alma en vilo y sigue desde allí los avatares de sus hijos con cartas casi diarias en las que mostraba sin esconderlo el gran cariño que sentía por sus hijos. Tanto que Isidoro Zorzano, al notificar a Pedro Casciaro, que está en Valencia, la inmensa alegría de todos al enterarse que Chiqui ya ha salido de la cárcel, añade de su propia cosecha: «No te puedes dar idea de la preocupación del abuelo [san Josemaría]; ha estado intranquilísimo, verdaderamente su afecto por los nietos [los miembros de la Obra] raya en delirio, constituye su mayor obsesión y qué responsabilidad para los peques si no se corresponde en la misma forma» (Carta del 4-VII-1937).

San Josemaría escribe a Chiqui y a Rafael el 27 de julio de 1937 desde la Legación de Honduras. Para burlar la censura del momento utiliza una terminología de doble sentido.

Del abuelo [San Josemaría] a Chiqui, 27-VII-937

Mi muy querido peque: Por el alegrón que me dieron tus líneas, puedes deducir cuánto sentiría que me escribiera Paco y no lo hicieras tú, al darte de alta en el sanatorio [la cárcel]. ¡Cosas de viejo!

Mucho he pensado en ti. Te he hecho más compañía de lo que tú piensas. A Don Ángel [el ángel custodio] le importuné de continuo, para que tuviera con mi nieto los cuidados que yo habría tenido. Y más. Supongo que me habrá atendido, y me seguirá atendiendo. ¡Es muy buen amigo mío!

Posiblemente, pronto (va de veras) irá mi hermano Josemaría, con su hijo Jeannot [Juan Jiménez Vargas], a nuestro país [la evasión a la otra zona]. Ya haré que te escriba Ignacio, comunicándotelo.

¿Qué tal lo pasaste con Rafa? Es un criote que, por lo que quiere a sus hermanos —siendo tan chico— me ha ganado el corazón.

Y la otra carta a Rafael Calvo Serer:

Rafael Calvo Serer

Rafael Calvo Serer

Del abuelo a Rafa. Salud. 27-VII-937

¡Peque! Ahí van unas letras, para ti sólo.

Tus líneas, aunque se ría Alvarote [Álvaro del Portillo], me las he leído no sé cuántas veces. Ahora puede suceder que te toque a ti el turno de oír las risas milicianescas de estos criotes, que viven con su abuelo [San Josemaría y los que están recluidos en la Legación]. ¡Más mala gente! Bueno: ya sabes que esto no es verdad: son muy rebuenos mis peques.

El cariño que tienes a tus hermanos —¡ese Chiqui!— me ha llegado al alma. D. Manuel [así se refiere al Señor] y yo te agradecemos, de veras, todo tu natural buen comportamiento. ¡Menudo abrazo te voy a dar, Rafaelín, cuando te pesque!

Ánimo. Que te pongas bueno, aunque tengas úlcera, hasta derrochar salud. Que, si te es posible, veas al Hijo de Dª María diariamente [comulgar, Jesús, La Virgen]: es un gran Amigo, ¿no?

Que te acuerdes mucho de la familia (el abuelo no se atreve a decirte que te acuerdes de él), y que adquieras, cada vez más, las características de nuestra sangre [vivir fielmente su vocación].

Todos te abrazan fuertemente, conmigo

Mariano [así firmaba San Josemaría para eludir la censura].

A finales de agosto, en Madrid, san Josemaría podrá dar un abrazo de Padre a estos dos hijos, D. José María Hernández Garnica y Rafael Calvo Serer. Pero todavía deberán pasar muchos meses, abril de 1939, una vez acabado el conflicto bélico, `para poder recomenzar la expansión de la Obra, fortalecidos por este tiempo de crecimiento interior.

cfr. A. Vázquez de Prada, El Fundador del Opus Dei, ed. Rialp, Madrid, 2002, Vol. II

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Chiqui, colaborador informático

ordinadorAyer de madrugada hubo un prolongado corte en el suministro eléctrico que provocó el fallo de los servidores de mi empresa. Gracias a Dios ninguno se dañó y conseguimos reiniciarlos todos sin mayor dificultad, pero al probar las diferentes aplicaciones vimos que no arrancaba una de las máquinas virtuales que utilizamos, que nos es vital en el trabajo. Hicimos todo tipo de pruebas e intentos sin éxito; como era sábado, un tanto contrariados, decidimos dejarlo para seguir intentándolo el lunes.

Esta mañana he caído en la cuenta de que habíamos puesto medios humanos, pero no habíamos pedido ayuda al cielo. Entonces he pensado: “Chiqui nos lo arregla”. De hecho, ya en otras ocasiones había acudido a él con éxito en este tipo de problemas, que no dejan de ser frecuentes.

Efectivamente: me he puesto delante del ordenador con una estampa de Chiqui delante, he rezado la oración pidiendo su ayuda y he reiniciado el ordenador y la máquina virtual. Inexplicablemente, todo ha arrancado a la primera con absoluta normalidad. Ni un solo error.

He mirado a Chiqui y le he dado las gracias, pues estoy convencido de que, otra vez, me ha escuchado y me ha sacado del atolladero informático.

Ahora mismo lo escribo para dejar constancia de este nuevo favor, confiando en que anime a otros a contar más con este colaborador eficaz.

Escrito en Barcelona, a 3 de julio de 2016
J.P.M., Ingeniero de Telecomunicaciones

 

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario